Papi, guarda tu pistola

Por larissa gloriel (desde EEUU)

Tinder, la app más descargada, pero donde abundan los “psico killer” también en cuarentena.

Ilustración: jazminvarela_

Creo que no soy la única persona que tiene conflictos internos con el dating app de tinder. Porque por un lado, yas! al fin un espacio en el que puedo ligar mientras cago, veo tv en panties* de abuela y si quiero al mismo tiempo me saco los mocos. Y digo: ¡Qué maravilloso este mundo paralelo! Pero ya sabemos que no es tan así.

Nos vendieron esta idea increíble de un espacio en el que podemos ser “libres”, follar sin compromiso, por puro placer y por propia elección. Y la verdad es que, hasta cierto punto, sí, se abrió un nuevo mundo de fast dating. Muchxs le han sacado beneficio, otrxs sólo malas experiencias; y otrxs, ni siquiera se plantean bajarse esta app.

Inclusive hay varias leyendas de que sí existen parejas que se conocieron en tinder y tienen relaciones súper saludables y hace sentido, porque si tú y yo estamos cruzando algoritmos, significa que puede haber gente interesante y competente.

Pero no vengo a hablar de que si la app funciona o no, o si es parte del movimiento de la liberación sexual. Les vengo a plantear una problemática que es preocupante: hace unos meses me mudé a estados unidos, específicamente a arizona, uno de los estados más republicanos de la nación. Como sabrán  por los cientos de tiroteos en espacios públicos y escuelas, aquí la portación de armas es legal y puedes ver muchísimas tiendas de pistolas en todas partes, desde las casas de herramientas hasta los shopping.

¡Nunca vi algo igual! En general, desde el exterior de las tiendas no puedes ver las armas pero sí las promociones de 2×1 con los nombres de los modelos más modernos o cool; y letreros de todo tipo que prenden y apagan sin parar incentivándote a entrar como si fuera una tienda de ropa, sólo que esta vez, es de pistolas. Aquí, las armas son tratadas como parte cotidiana de la sociedad y mucha gente ni siquiera se lo cuestiona.

El estado habilita y fomenta este discurso de poder, seguridad y normalización de las armas. Esta práctica se ve reflejada y ejecutada en el día a día… ¡hasta en los dating apps!! Cuando entras a tinder, de cada cinco chicos, dos tienen una foto con su pistola, o con los animales que cazaron, y su arma en mano. Y si no tienen fotos con ellas, en su descripción cuentan cuál es el modelo de su arma favorita, como parte de un hobby.

Cuando vas scrolleando es muy fuerte, porque tinder solo tiene la opción de poner diez fotos que te identifiquen o que tú creas que te van a ayudar a ligar, y siento que aquí llegamos al punto: ¿en qué momento se les pasa por la cabeza subir una foto con su pistola? Muy fácil: en el momento en el que este comportamiento es entendido como muestra de poder, hombría, de “protección” y de «seguridad».

“Conocimiento situado”, como diría donna haraway. Desde que trump está en el poder, el discurso del miedo ha sido su mayor campaña y qué mejor que tener una portación de arma para defenderte de los “malos”, de los infiltrados, de lxs otrxs, quienes no “pertenecen” a esta nación. Aquellos que vienen a “robarte tu trabajo”. La aceptación de esta cultura racista y violenta es tan grande, que hasta para ligar se usa este discurso ¡y lo peor es que les funciona! Porque si los hombres lo hacen, es porque sí están consiguendo likes y, por tanto, chingando. Pero… ¿hasta qué punto unx está dispuesta a meterse en la cama con alguien que no comparte sus ideales? ¿Vale la pena por un polvo? Al final, la mejor opción, es seguir masturbándonos. Al menos hasta que sea seguro meter a alguien en mi cama.

* Bragas o bombachas


texto: @larissagloriel Ilustración: @jazminvarela_

larissa gloriel
+ posts
jazmín varela
+ posts